Estoy absolutamente en contra. No me gusta para nada. Le tiraría un vaso con agua fría para que se calme un poco cada vez que la veo... en el espejo.
Sí, no soporto cuando tengo cara de enamorada. No digo que lo esté, pero a veces lo recuerdo aún, a mi reflejo estupidizado: me acosa mientras duermo y me irrita.
No me agrada eso de andar revisando el celular, el mail o el contestador a ver si se acordó de mí. Me molesta definitivamente andar pendiente de qué ponerme en las citas. Me desagrada en demasía andar justificando pedir infusiones en lugar de alcohol, o que piensen que no como porque soy flaca. No me gusta andar dando explicaciones de que puedo ser muy progre pero a la vez me gustan los caballeros atentos que me pasan a buscar y abren la puerta.
Pero lo que menos, menos, me agrada; son esas mariposas en la panza. Que vuelen libres y no me molesten, que mi panza ya tiene bastante con no comer carne y con que le ande dando verduritas y chocolate como alimento.
Estar enamorado no molesta tanto, cuando no necesitás usar mucho el cerebro ni ser muy coordinado físicamente. Y definitivamente está bueno, cuando es mutuo. Pero, y sólo pero, por las dudas, si me ven con cara de boba: tírenme un vaso de agua fría.
sábado, 31 de julio de 2010
No la soporto
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
16:35
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
nosotras,
relaciones
viernes, 30 de julio de 2010
Una dama en su brillante armadura
En relación al post anterior, recibí críticas de algunos amigos: Que si para mí las mujeres estamos esperando a un tipo que nos trate mal... Que deje de plantearlo como una lucha de poder y orgullo donde el amor pasa a un segundo plano...
Y no es así, claro que no. No es que a las mujeres haya que tratarnos mal para que nos quedemos al lado de ustedes. Eso hay que desmitificarlo. Y no es a lo que me refiero. Sino que lo que ocurre es que el prejuicio de que las mujeres estamos sentaditas esperando al príncipe azul, y que cuando llegue vamos a lanzar nuestra trenza cual Rapunzel en la torre, es eso mismo: un prejuicio.
Buscamos un chico con cualidades, pero no es que lo vamos a reconocer así como así, o que vamos a estar dispuestas a ceder nuestra independencia, por alguien que pueda llegar a ser una mera ilusión en pose de caballero en brillante armadura.
Les cuento un secreto: las chicas también podemos tener miedo al compromiso. No todas las chicas están apuradas por ponerse de novias o no todas están dispuestas a arriesgarse a vivir el cuento de hadas. Ya que, por más triste que suene, parece más seguro vivir uno de aventuras. Quizá tenga que haber más hombres como mis amigos, para que las mujeres rompamos nuestra propia armadura y dejemos de correr hacia el lado contrario adonde se encuentran los del género opuesto ¡Los quiero!
Y no es así, claro que no. No es que a las mujeres haya que tratarnos mal para que nos quedemos al lado de ustedes. Eso hay que desmitificarlo. Y no es a lo que me refiero. Sino que lo que ocurre es que el prejuicio de que las mujeres estamos sentaditas esperando al príncipe azul, y que cuando llegue vamos a lanzar nuestra trenza cual Rapunzel en la torre, es eso mismo: un prejuicio.
Buscamos un chico con cualidades, pero no es que lo vamos a reconocer así como así, o que vamos a estar dispuestas a ceder nuestra independencia, por alguien que pueda llegar a ser una mera ilusión en pose de caballero en brillante armadura.
Les cuento un secreto: las chicas también podemos tener miedo al compromiso. No todas las chicas están apuradas por ponerse de novias o no todas están dispuestas a arriesgarse a vivir el cuento de hadas. Ya que, por más triste que suene, parece más seguro vivir uno de aventuras. Quizá tenga que haber más hombres como mis amigos, para que las mujeres rompamos nuestra propia armadura y dejemos de correr hacia el lado contrario adonde se encuentran los del género opuesto ¡Los quiero!
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
16:24
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
feminismo,
nosotras,
relaciones
jueves, 29 de julio de 2010
El que se quema con leche... amanece quemado (?)
Hay algo que los hombres no entienden de nosotras las mujeres, no pasa por cuan enganchada estés con alguien, que sigas mirando a otros hombres. No son ellos los únicos que tienen "ojos para ver el menú".
Pero más allá de eso, hay una frase que explica muy sabiamente la actitud supuestamente histérica del género femenino: El que se quema con leche ve una vaca y llora. Yo no pienso llorar por ver a un chico que esté bueno, pero no voy a negar que un poco boba puedo llegar a quedar.
Hay una regla que no todos conocen: mientras el chico más lindo, dulce, caballero, atento y simpático sea: más rápido corre una para el otro lado. No, no es que no veamos todas sus cualidades, es que perdemos el control de la situación. Y no, no a todas las chicas les gusta que el hombre las guíe en la pista.
Tampoco estoy queriendo decir con esto que cada vez que salí disparada hacia el lado opuesto al que se encontraba un hombre, fue porque fuese irresistible. Pero sí algunas de ellas, unas cuantas, muchas...
Así que, chicos y chicos, ha tenerlo en cuenta: el mito es cierto, para muchas mujeres “no” quiere decir “no”, pero también “sí”.
Pero más allá de eso, hay una frase que explica muy sabiamente la actitud supuestamente histérica del género femenino: El que se quema con leche ve una vaca y llora. Yo no pienso llorar por ver a un chico que esté bueno, pero no voy a negar que un poco boba puedo llegar a quedar.
Hay una regla que no todos conocen: mientras el chico más lindo, dulce, caballero, atento y simpático sea: más rápido corre una para el otro lado. No, no es que no veamos todas sus cualidades, es que perdemos el control de la situación. Y no, no a todas las chicas les gusta que el hombre las guíe en la pista.
Tampoco estoy queriendo decir con esto que cada vez que salí disparada hacia el lado opuesto al que se encontraba un hombre, fue porque fuese irresistible. Pero sí algunas de ellas, unas cuantas, muchas...
Así que, chicos y chicos, ha tenerlo en cuenta: el mito es cierto, para muchas mujeres “no” quiere decir “no”, pero también “sí”.
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
16:42
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
nosotras,
relaciones
miércoles, 28 de julio de 2010
Como dicen los periodistas: hasta luego.
Hoy, una querida y nueva amiga mía, se vuelve a su país de origen. En parte por esto, me puse a reflexionar sobre las despedidas, que teniendo a mi familia desperdigada por el mundo, las he vivido bastante.
Creí tener algo en contra de las mismas ya desde pequeña. Pero el problema no es despedirse en sí mismo, cuando alguien se va: te encontrás, estás un rato, te abrazás o das un beso, unas palabras emotivas... En fin, quizá algo rico de comer para ¿endulzar? el momento. Podríamos hacer un manual de etiqueta de cómo hacerlo.
El tema conflictivo es, por si a alguien no se le ocurrió, que cuando vas a despedirte: no estás extrañando todavía, porque esa persona, esta ahí, vivita y coleando, acompañándote. Si no llorás, si no te ves afectado ¿es que no la vas a extrañar acaso?
Y ahí me llegó, aterrizó entre mis neuronas sin pedir permiso un pensamiento que daba otra mirada a las despedidas. Faltaba un dato de color en relación a las mismas: ¿sabían que hay cosas que el ser humano debe sentir por anticipado? Es un acto premonitorio más riesgoso que el horóscopo. Y lo peor de todo, es que lo tenemos tan fuckingmente incorporado, que terminamos sufriendo por anticipado. Y eso es uno de los más grandes errores del ser humano. Sufrir antes de que pase algo que puede no pasar nunca.
¿A alguien se le ocurre amar por anticipado? ¿No habiendo vivido nada con la otra persona, sin conocerla? No, a eso le llamamos idealización o enamoramiento (aunque la idea del amor a primera vista me sigue seduciendo).
¿A alguien se le ocurre tener bronca por anticipado? No, eso es ser una malcogida que se le mete entre ceja y ceja alguien o algo por malcogida.
Pero eso sí, ojo al piojo, no dejemos esto para después: suframos por anticipado... No vaya a ser que nos muramos de dolor y no nos quede tiempo para dejar un vasito lleno de lágrimas saladas como herencia para nuestros nietos.
Creí tener algo en contra de las mismas ya desde pequeña. Pero el problema no es despedirse en sí mismo, cuando alguien se va: te encontrás, estás un rato, te abrazás o das un beso, unas palabras emotivas... En fin, quizá algo rico de comer para ¿endulzar? el momento. Podríamos hacer un manual de etiqueta de cómo hacerlo.
El tema conflictivo es, por si a alguien no se le ocurrió, que cuando vas a despedirte: no estás extrañando todavía, porque esa persona, esta ahí, vivita y coleando, acompañándote. Si no llorás, si no te ves afectado ¿es que no la vas a extrañar acaso?
Y ahí me llegó, aterrizó entre mis neuronas sin pedir permiso un pensamiento que daba otra mirada a las despedidas. Faltaba un dato de color en relación a las mismas: ¿sabían que hay cosas que el ser humano debe sentir por anticipado? Es un acto premonitorio más riesgoso que el horóscopo. Y lo peor de todo, es que lo tenemos tan fuckingmente incorporado, que terminamos sufriendo por anticipado. Y eso es uno de los más grandes errores del ser humano. Sufrir antes de que pase algo que puede no pasar nunca.
¿A alguien se le ocurre amar por anticipado? ¿No habiendo vivido nada con la otra persona, sin conocerla? No, a eso le llamamos idealización o enamoramiento (aunque la idea del amor a primera vista me sigue seduciendo).
¿A alguien se le ocurre tener bronca por anticipado? No, eso es ser una malcogida que se le mete entre ceja y ceja alguien o algo por malcogida.
Pero eso sí, ojo al piojo, no dejemos esto para después: suframos por anticipado... No vaya a ser que nos muramos de dolor y no nos quede tiempo para dejar un vasito lleno de lágrimas saladas como herencia para nuestros nietos.
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
10:09
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amistad,
aprendizaje
De esas máquinas que no se han inventado todavía...
Te doy la mano,
si me das el pie.
Te digo que te extraño,
si ya sé que vos lo hacés.
Dame un medidor de sentimientos,
para ver si vamos igual.
Y si el mío está muy alto,
¿cómo lo voy a bajar?
Al menos permítanme arreglar el resultado,
para no quedar tan mal...
si me das el pie.
Te digo que te extraño,
si ya sé que vos lo hacés.
Dame un medidor de sentimientos,
para ver si vamos igual.
Y si el mío está muy alto,
¿cómo lo voy a bajar?
Al menos permítanme arreglar el resultado,
para no quedar tan mal...
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
9:46
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
poesía,
relaciones
martes, 27 de julio de 2010
...con c de Cursi...
Tanto nos bombardearon con mensajes.
Con películas.
Novelas.
Cuentos de hadas.
¿Qué pensás que es amor?
Canciones.
Juegos de muñecas.
Revistas.
Pero digo amor, no mariposas en la panza.
Cartas.
Horóscopos.
Dibujos animados.
Corazones flechados.
Y no me refiero a juegos o idealizaciones.
Poemas.
Rosas rojas.
Catorces de febrero.
Sino a dar todo, y que nos den todo. Y que baste.
Azúcar quemada.
Chocolates con formitas.
Bonobon por un beso.
Y no tener miedo a que sepan todo de vos, a saberlo todo del otro.
Globos de colores.
Pensamientos garabateados.
Papeles rotos.
Y que el beso siga siendo un beso, pese a saberlo.
...Que tiene que ser algo más...
Con películas.
Novelas.
Cuentos de hadas.
¿Qué pensás que es amor?
Canciones.
Juegos de muñecas.
Revistas.
Pero digo amor, no mariposas en la panza.
Cartas.
Horóscopos.
Dibujos animados.
Corazones flechados.
Y no me refiero a juegos o idealizaciones.
Poemas.
Rosas rojas.
Catorces de febrero.
Sino a dar todo, y que nos den todo. Y que baste.
Azúcar quemada.
Chocolates con formitas.
Bonobon por un beso.
Y no tener miedo a que sepan todo de vos, a saberlo todo del otro.
Globos de colores.
Pensamientos garabateados.
Papeles rotos.
Y que el beso siga siendo un beso, pese a saberlo.
...Que tiene que ser algo más...
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
10:29
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
poesía,
relaciones
domingo, 25 de julio de 2010
Carta
Estimado locador:
¿Cómo le va? Le escribo esta carta sin saber bien quién es usted, pero con la esperanza de hallarlo. Creo que tengo algo que a usted le pertenece. No se por qué la abandono, pero pese a los cuidados que le estoy prodigando, creo que sería mejor que volviese con su respectivo dueño. No es que le tenga lástima, ya que ha decir verdad, ni un poco. Pero tampoco me parece correcto dejarla por ahí solita, para que se venga con cualquiera a la cama, como lo ha hecho. Algo de educación debería haberle dado, al menos, el tiempo que estuvo con usted. En fin, eso lo tratarán cuando se reencuentren. Yo le doy un día más para que retorne con usted, o quedará en la calle.
Saludos,
Andrea S., actual portadora de su gripe.
¿Cómo le va? Le escribo esta carta sin saber bien quién es usted, pero con la esperanza de hallarlo. Creo que tengo algo que a usted le pertenece. No se por qué la abandono, pero pese a los cuidados que le estoy prodigando, creo que sería mejor que volviese con su respectivo dueño. No es que le tenga lástima, ya que ha decir verdad, ni un poco. Pero tampoco me parece correcto dejarla por ahí solita, para que se venga con cualquiera a la cama, como lo ha hecho. Algo de educación debería haberle dado, al menos, el tiempo que estuvo con usted. En fin, eso lo tratarán cuando se reencuentren. Yo le doy un día más para que retorne con usted, o quedará en la calle.
Saludos,
Andrea S., actual portadora de su gripe.
Publicado por
Andie Szwarc Amsel
en
17:21
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
carta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)